La danza contemporánea y el género del terror se fusionan en un montaje escénico. La obra “Bruma”, dirigida por Natalia Jorquera, invita al espectador a sumergirse en un espacio donde los límites entre lo real y lo imaginario se difuminan.
Muestra la historia de tres mujeres que se encuentran en el interior de una casa antigua. En un principio parece reinar un ambiente cotidiano y familiar, pero a medida que se desarrollan los hechos, se va tornando incómodo y perturbador.
Presentada en el Teatro Biobío, esta pieza escénica combina danza contemporánea, teatro físico y una atmósfera poética que, acompañada de la música, logra envolver al público desde el primer momento. Es un montaje atractivo para la audiencia, capaz de captar la atención de quienes se interesan por la danza contemporánea o el terror.
El elenco, compuesto por intérpretes que demuestran una gran expresividad facial, transmiten una sensación de incertidumbre constante con cada movimiento. Entre ellos, Paola Aste, fundadora y directora del Centro de Danza Calaucan en Concepción, destaca por su trayectoria relevante en el ámbito cultural de la región.
Uno de los aspectos más notables es la forma en que se juega con la luz: distintos colores iluminan el espacio en el momento preciso, siguiendo el ritmo de la banda sonora. Las demás protagonistas, Camila Desdiore y Natalia Jorquera, sobresalen por su talento para proyectar emoción en cada escena, además de tener un control corporal impresionante.
La música y el silencio se entrelazan de manera precisa, generando un ritmo que acompaña los estados de ánimo de los personajes, e incluso los del público.
En definitiva, “Bruma” es una obra recomendada para quienes disfrutan del arte contemporáneo y de las propuestas que van fuera de la comprensión tradicional del teatro y la danza.